¿Sabías que numerosos estudios, investigaciones e informes, han demostrado que el mejor medio para leer es el papel? Los libros tradicionales superan a los libros electrónicos, dispositivos móviles y ordenadores, tanto para estudiar como para leer en general.
Resulta que los textos impresos permiten tener mayor concentración e incrementan la capacidad de comprender y recordar lo que se ha leído. Veamos el porqué.
Lectura en pantalla
La exposición cada vez mayor a entornos digitales va propiciando que ante las pantallas se adopte una actitud tendente a la multitarea y la recompensa inmediata. Los dispositivos electrónicos con pantalla fomentan un procesamiento poco profundo, pues suelen asociarse al ocio, el entretenimiento y las interacciones sociales superficiales. Esto hace que sea muy fácil perder la concentración cuando se lee, favorece el pasar a realizar otra tarea y tener pensamientos ajenos a la lectura.
Las pantallas también pueden producir fatiga visual, pues al tener retroiluminación impactan en mayor medida en nuestra vista, por lo que hay que tener en cuenta las condiciones de iluminación para tratar de minimizarla.
Además, al emitir luz también pueden afectar a los ritmos circadianos (los procesos biológicos internos de nuestro organismo que se repiten cada día), a la calidad del sueño, a la facilidad de despertarnos de forma natural y a cómo nos encontramos por la mañana.
Cabe señalar que los libros electrónicos, al centrarse en ofrecer una experiencia de lectura parecida a la de un libro en papel, con pocas características adicionales, así como al incorporar pantallas de tinta electrónica, podrían minimizar las consecuencias descritas.
Lectura en papel
Primero, debemos tener en cuenta que, frente al papel, el cerebro no adopta la misma actitud que frente a las pantallas, pues lo asocia al aprendizaje, al uso académico y a la lectura de textos narrativos de cierta longitud.
Y aunque en los últimos años se ha ido ampliando el uso de las pantallas en los centros educativos, el papel sigue siendo el medio fundamental, principalmente por las razones que veremos a continuación.

Está ampliamente demostrado que leyendo en este medio resulta más asequible identificar la idea principal del texto, el análisis individual de sus conceptos y llegar a deducciones y conclusiones, lo que favorece la comprensión del contenido.
Leyendo en papel también se consigue una mayor concentración, pues al carecer de elementos que provoquen distracciones (como son las notificaciones de los teléfonos móviles), facilita mantener la atención durante la lectura y permite una inmersión profunda en el texto.
Al ser un objeto físico, proporciona información espacial y visual de la que carecen las pantallas. Gracias a esta interacción, se facilita la creación de mapas mentales y el trabajo de la memoria, haciéndose más asequible recordar lo leído, al contar con información adicional que no existe en una pantalla.
Además, el cerebro procesa la distribución espacial del contenido como si fuera un mapa de cierto volumen, con sus caminos y ubicaciones. Esta información sugiere la cantidad total de páginas, las que restan por leer o cuánto se ha avanzado. Es decir, proporciona la sensación física de por dónde se va leyendo o dónde se encuentra algún fragmento del contenido.
Por tanto, gracias a todo esto, cuando leemos en papel, recordamos más información y de forma más detallada.
Y no solo esto, sino que el papel también produce menos fatiga visual que las pantallas con retroiluminación, pues solo cuenta con el reflejo de la luz (por lo que es mejor utilizar papel reciclado o de tonalidades amarillentas, pues reflejan menos que el blanco).
Empleo de la técnica de lectura
Respecto a la técnica de lectura, un libro en papel o la impresión de un texto suelen presentarse en un formato que nos facilitará su ejecución. Por lo general, el tamaño de la fuente y la disposición de palabras por línea son idóneos, pues no están condicionados por la variabilidad de los tamaños de pantalla.
Además, en papel resulta más sencillo usar el puntero, un elemento clave para el aprendizaje de la técnica de lectura, que se trata en el libro Lectura Eficiente.
¿Sabías que el cerebro prefiere los libros en papel? ¿Qué prefieres tú y cuál es tu experiencia? No dudes en dejar un comentario.
Fuentes:
- Don’t throw away your printed books: A meta-analysis on the effects of reading media on reading comprehension
- Neuroscience and psychological studies sustain the cognitive benefits of print reading
- Reading linear texts on paper versus computer screen: Effects on reading comprehension
- Print Readers Recall More than Do Online Readers
- Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and next-morning alertness
- Do students lose depth in digital reading?
- Cognitive map or medium materiality? Reading on paper and screen. Computers in Human Behavior

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